domingo, 11 de julio de 2010

Lo correcto

Un millón de cosas de las que hablar...y otro millón por las que callar. Supongo que nos pasa a todos. Me gustaría conocer a alguien, aunque fuera solo una persona, que actuara siempre (y digo, siempre) conforme a sus ideas; que fueran, siempre, sus actos coherentes con sus pensamientos, que jamás cometiera un error, que jamás una palabra o un acto fueran contrarios a lo políticamente correcto.
Yo, desde luego, no soy esa persona. Por eso se me ocurren diariamente un millón de cosas de las que hablar y luego pienso en el otro millón de las que tengo porque callar.
Pero no voy a flagelarme, ni a castigarme cerrando mi boca, ni a esconderme en el rincón más apartado de mi casa a purgar mis culpas, mis pecados y mis errores. Porque solo soy una más. Una persona más. LLena de defectos y con muy poquitas virtudes, pero al fin y al cabo...solo una persona.
Y necesito equivocarme, para seguir aprendiendo. Y a veces, necesito acertar, para sentir que hago algo bien. Y necesito arrepentirme...y volver a equivocarme. Porque todos los errores de mi vida, son eso...al fin y al cabo...mi vida. Algunos tienen nombre de persona, otros son simplemente errores, otros se convirtieron en aciertos con el paso del tiempo...
A veces acerté. Acerté en cosas que me hicieron realmente feliz. Algunas siguen conmigo...otras, las perdí por el camino, casi sin darme cuenta, como el que pierde un paraguas en un autobús y solo se da cuenta cuando comienza a llover.
Pero quiero seguir hablando. Aunque no compartas mis ideas, aunque no entiendas mis razones. Y quiero seguir buscando. Aunque ni yo misma sepa lo que busco.
Aún no se lo que quiero pero sí he sabido lo que no quiero. Mis entrañas siempre han sido un volcán en erupción aunque mi apariencia distara kilometros luz de ese sentimiento. Porque siempre intenté controlarlo. Porque siempre intenté ser lo que querian que fuera, porque me dió pánico desnudar el alma y sentirme vulnerable, porque guardé toda esa ardiente lava solo para muy pocos momentos, momentos en los que mi ira, deseo, amor, odio...hicieron que la despidiera por cada poro de mi cuerpo.
Y me gustaría tanto expulsarla entera! Porque quema...y quema mucho. Y al expulsarla me sentiría libre, me sentiría aún más viva...
Pero no es lo correcto. No, no lo es. Asi que seguirá quemándome. Seguirá ardiendo en el rincón de mi alma, al que nadie puede acceder. Porque la lava se extiende, porque arrasa a su paso, porque destruye por donde pasa, porque sepulta cuando enfria, porque no es lo correcto.
Seguiré pensando que tengo un millón de cosas por las que callar, pero seguiré hablando de un millón de cosas más. Porque tú tampoco eres perfecto, o sí?

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