jueves, 1 de julio de 2010

La barca

Existió una vez una barca que navegaba en medio del mar. El marinero que iba en ella se encontraba muy solo, miraba a su alrededor intentando buscar con sus ojos una isla donde descansar.
Días y días navegó entre la incertidumbre de la soledad, no tenía a quien entregar sus besos y sus manos solo acariciaban la vieja madera gastada de su barca.
A veces, escondiendo su rostro entre sus manos, intentaba olvidar y expulsar su ira en lágrimas; cuando separaba las manos de su cara, las dejaba caer entre las cuerdas de la barca y aguardaba a que el sol secase su llanto. Intentaba sostener la esperanza en su corazón, deseaba soñar, mientras la barca se mecía y el sol quemaba su piel.
Un día se paró a pensar: qué haría si encontrase una isla? Tendría que abandonar su barca, la quería, pero no podía quedarse ni sobrevivir en ella. Tenía que comprender que la vida pasaría por su lado y no le esperaría. Había más razones por las que vivir.
Volvió a navegar entre tinieblas; las noches frías herían su alma cada vez más intensamente.
Un amanecer, cuando la primera caricia del sol le aviso de que un nuevo día había nacido, divisó a lo lejos la isla deseada.
LLoró y miró a su barca.
Decidió quedarse en ella y con esa decisión renunció a la vida.
Cada día la barca se acercaba más a la isla, el marinero no podía hacer nada para deternerla. Su barca no quería verle morir, quería llevarle a la isla y que él liberase su alma.
Cuando por fin tocó la arena, pensó que era lo que tanto había soñado y necesitaba, pero estaba encadenado al recuerdo de su barca...sintió algo especial al pisar la dorada arena, sintió vida y ganas de vivir...pero su barca....
Pensó que tal vez podría atracarla, que en la isla estaría su cuerpo pero que en su barca estaría su corazón y su alma...ahora que la había hallado, no quería perderla...
Quizás no le encuentres sentido a esta historia, pero algún día tal vez tú te sientas marinero con barca pero sin isla. Quizás el mar no sea tan grande y tu isla esté muy cerca...solo hace falta que abras los ojos...

Hace tiempo, mucho tiempo que escribí esto...aún sigue teniendo sentido para mí.

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