Un abrazo para volver a la vida. Un abrazo para olvidar todo el daño que le habian hecho. Un abrazo para empezar otra vez...otra vez.
Edie era lo único que necesitaba y hubo alguien que se lo dió. Que le abrazó. Que le acarició. Que le susurró al oido: "Hey, Edie...ya pasó todo...".
La inyección letal estaba a punto de acabar con su vida, asi porque si, porque no tienen derecho a nada, porque alguien se cree con derecho a todo. Porque ya Edie molestaba. Porque la vida de Edie no valía ni siquiera el peso de sus pulgas...porque el hijo de puta que abandonó a Edie, asi lo decidió.
Pero alguien lo abrazó. Y el pánico que inundaba los ojos y el alma de Edie se esfumó.
Alguien lo abrazó...
Y ahora, yo te deseo con todo el odio que es capaz de sentir mi corazón, que tú un día seas Edie...que tu piel y tu alma estén llenas de heridas, que te duelan las tripas de hambre, que te duela la boca de sed, que te cagues (literalmente) de miedo, que sientas los espasmos que produce el pánico...y tambien te deseo con todo el amor que es capaz de sentir mi corazón que encuentres unos brazos que te regalen el calor que necesites y reconforten tu alma como reconfortaron la de Edie...
Quiero que seas Edie, para que sientas como él...aunque dudo mucho que seas capaz.
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